Canciller de Alemania desde 1909 a 1917. Con fama de maleable y blando, se
ganó fama de liberal entre la derecha nacionalista y de duro entre los
demócratas y liberales alemanes.
No dudó, sin embargo, en animar a Austria-Hungría a responder enérgicamente
tras el asesinato de Francisco Fernando en Sarajevo, pensaba que el conflicto
se limitaría a Rusia.
A lo largo de la guerra, su poder fue disminuyendo, de manera que hacia
1916 los militares, y especialmente Hindemburg, eran los que manejaban la
situación. Destituido en 1917, fue sustituido por Georg Michaelis, quien,
evidentemente, tuvo menos éxito aún que su predecesor.