“Considerando que la sociedad actual tiene tan solo
por fundamento el antagonismo de clases; que este ha alcanzado en
nuestro días su mayor grado de desarrollo, como bien claro lo revela el
cada vez más reducido número de los inmensamente ricos y el siempre
creciente de los inmensamente pobres; que la explotación que ejercen
aquellos sobre estos es debida únicamente a la posesión de los primeros
de la tierra, máquinas y demás instrumentos de trabajo; que dicha
posesión está garantizada por el poder político, hoy en manos de la
clase explotadora; es decir de la clase media (…)
Por todas estas razones, el Partido Socialista
Obrero Español declara que su aspiración es: Abolición de clases, o sea,
emancipación completo de los trabajadores. Transformación de la
propiedad individual en propiedad social o de la sociedad entera.
Posesión del poder político por la clase trabajadora.
Y como medios inmediatos para acercar nos a la
realización de este ideal los siguientes: Libertades políticas. Derecho
de coalición o legalidad de las huelgas. Reducción de las horas.
Prohibición del trabajo de los niños menores de nueve años (...). Leyes
protectoras de la vida y la salud de los trabajadores (…). Creación de
comisiones de vigilancia, elegidas por los obreros, que visitarán las
habitaciones en que estos vivan, las minas, las fábricas y los talleres
(...). Creación de escuelas gratuitas para la primera y segunda
enseñanza y de escuelas profesionales (...). Servicio de las armas
obligatorio y universal y milicia popular (...). Adquisición por el
Estado de todos los medios de transporte y de circulación así como de
las minas, bosques, etc.
Madrid, 9 de julio de 1 879.