Proclamación del príncipe Juan Carlos
como sucesor en la jefatura del Estado
“EL VII de los Principios del Movimiento Nacional
establece que la forma política del Estado español es (...) la Monarquía
tradicional, católica, social y representativa.
La Ley
de Sucesión en la Jefatura del Estado de veintiséis de julio de mil
novecientos cuarenta y siete (...) modificada en algunos de sus aspectos
por la Ley Orgánica del Estado, de diez de enero de mil novecientos
sesenta y siete (...) establece en su artículo sexto un procedimiento
directo e inmediato de proveer a la sucesión en la Jefatura del Estado,
confiriendo al Caudillo de España y Generalísimo de los Ejércitos la
prerrogativa de proponer a las Cortes a persona que estime deba ser
llamada en su día a sucederle, a título de Rey o de Regente (...).
Por
todo ello, estimo llegado el momento de proponer a las Cortes Españolas
como persona llamada en su día a sucederme, a título de Rey, al Príncipe
Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, quien, tras haber recibido la
adecuada formación para su alta misión y formar parte de los tres
Ejércitos, ha dado pruebas fehacientes de su acendrado patriotismo y de
su total identificación con los Principios del Movimiento y Leyes
Fundamentales del Reino, y en el que concurren las demás condiciones
establecidas en el artículo noveno de la Ley de Sucesión.
En su
virtud, y de conformidad con la Ley aprobada por las Cortes Españolas,
vengo en sancionar:
Artículo primero. Al producirse la vacante en la Jefatura del Estado, se
instaurará la Corona en la persona del Príncipe Don Juan Carlos de
Borbón y Borbón, que la transmitirá según el orden regular de sucesión
establecido en el artículo once de la Ley Fundamental de veintiséis de
julio de mil novecientos cuarenta y siete, modificada par la Ley
Orgánica del Estado de diez de enero de mil novecientos sesenta y
siete”.
Francisco Franco
BOE, 23
de julio de 1969.